Unas tortitas tiernas y esponjosas, perfectas para preparar un desayuno especial o una merienda. Puedes acompañarlas con fruta fresca, miel, sirope, chocolate o simplemente disfrutarlas recién hechas.
Ingredientes
- 500 ml de leche
- 50 g de azúcar
- 4 huevos
- 325 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal
- 1 sobre de impulsor o levadura química
- 20 g de mantequilla
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- Un poco de mantequilla para la sartén
Preparación
- Ponemos los 20 g de mantequilla en un cazo y la derretimos a fuego suave. Dejamos templar.
- En un bol ponemos la leche, el azúcar, los huevos, la harina, la sal, el impulsor, la mantequilla derretida y la vainilla.
- Mezclamos bien hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos.
- Tapamos el bol y dejamos reposar la masa durante 30 minutos en la nevera.
- Pasado el tiempo de reposo, calentamos una sartén o plancha.
- Con ayuda de una brocha o un poco de papel de cocina, untamos ligeramente la superficie con mantequilla.
- Cuando esté caliente, cogemos una porción de masa con un cucharón y la vertemos en la sartén.
- Dejamos cocinar hasta que comiencen a aparecer pequeñas burbujas por toda la superficie de la tortita.
- Le damos la vuelta y cocinamos por el otro lado hasta que esté ligeramente dorada.
- Repetimos el proceso con el resto de la masa y servimos las tortitas recién hechas.
Consejo Patrisazón
El truco para saber cuándo darles la vuelta está en las burbujitas: cuando aparezcan por la superficie y los bordes empiecen a cuajarse, es el momento. Deja también reposar la masa los 30 minutos en la nevera para conseguir unas tortitas más esponjosas.
