Un plato de cuchara contundente y lleno de sabor, preparado a fuego lento para que las fabes queden tiernas y cremosas y todo el sabor del compango pase al caldo. Una receta tradicional perfecta para disfrutar sin prisas.
Ingredientes
- 500 g de fabes
- 2 chorizos asturianos
- 2 morcillas asturianas
- 200 g de panceta
- 200 g de lacón
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Unas hebras de azafrán
- 1 hoja de laurel
- Agua
- Sal al gusto
Preparación
- La noche anterior ponemos las fabes en un recipiente amplio, las cubrimos con abundante agua fría y las dejamos en remojo.
- Al día siguiente escurrimos las fabes y las ponemos en un caldero junto con los chorizos, las morcillas, la panceta y el lacón.
- Añadimos la cebolla y los dientes de ajo, cubrimos con agua fría unos dos dedos por encima de las fabes y ponemos el caldero a fuego medio.
- Cuando comience a hervir, retiramos con una cuchara la espuma que pueda aparecer en la superficie.
- Bajamos el fuego y dejamos cocinar lentamente. Durante la cocción evitamos remover las fabes con una cuchara para que no se rompan; podemos mover suavemente el caldero de vez en cuando.
- Añadimos el pimentón, el azafrán y la hoja de laurel.
- Si vemos que necesitan más líquido durante la cocción, añadimos pequeñas cantidades de agua fría.
- Cocinamos a fuego suave aproximadamente entre 2 y 2 horas y media, hasta que las fabes estén tiernas y el caldo quede ligado.
- Probamos y rectificamos de sal al final, ya que el lacón, la panceta y el resto del compango aportan bastante sabor.
- Dejamos reposar unos minutos antes de servir.
Consejo Patrisazón
La fabada gana mucho con el reposo. Si puedes prepararla con unas horas de antelación, o incluso de un día para otro, el caldo quedará más ligado y sabroso. Añade la sal siempre al final para evitar que quede demasiado salada por el compango.
