Una granola casera, crujiente y muy fácil de preparar, perfecta para empezar el día. La acompañamos con yogur, fresas y arándanos frescos para conseguir un desayuno completo, colorido y delicioso.
Ingredientes
Para la granola
- 250 g de copos de avena
- 60 g de almendras naturales
- 40 g de nueces
- 30 g de semillas de calabaza
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de aceite de oliva suave
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para acompañar
- 80 g de fresas frescas
- 50 g de arándanos frescos
- 150 g de yogur natural o griego
Preparación
- Ponemos en un bol los copos de avena, las almendras y las nueces troceadas y las semillas de calabaza.
- Añadimos la canela y una pizca de sal y mezclamos bien.
- Incorporamos la miel, el aceite de oliva y la esencia de vainilla. Removemos hasta que todos los ingredientes queden bien impregnados.
- Colocamos la mezcla en un recipiente apto para la freidora de aire, procurando que no quede una capa demasiado gruesa.
- Cocinamos a 160 °C durante 10–12 minutos, removiendo cada 3–4 minutos para que la granola se tueste uniformemente y no se queme.
- Sacamos la granola y la dejamos enfriar completamente. Al enfriarse quedará más crujiente.
- Lavamos las fresas y los arándanos. Cortamos las fresas en trozos.
- Ponemos el yogur en un bol, añadimos la cantidad de granola que queramos y terminamos con las fresas y los arándanos frescos por encima.
Consejo Patrisazón
Prepara una buena cantidad de granola y guárdala, una vez completamente fría, en un recipiente hermético. Añade el yogur y la fruta fresca solamente en el momento de servir para mantener todo el crujiente de la granola.
